Uno de los consejos más importantes para el verano es el agua y otro no menos importante, la protección solar.

En días de excesivo calor, nuestro cuerpo se deshidrata más rápidamente, por lo que es necesario beber líquidos. Siempre debemos hacerlo, pero con calor mucho más.

Es importante para todas las personas, niños y adultos, pero especialmente para aquellas personas que padezcan algún trastorno respiratorio o cardiovascular.

Es importante no tomar bebidas gaseosas, ya que éstas ayudan a formar la celulitis y a deshidratar la piel.

Con referencia a la protección solar, os diré que los rayos del sol son una excelente fuente de vitamina D. Esta vitamina nos ayuda a absorber el calcio, necesario para nuestros huesos. Pero lo más importante es que debemos protegernos, sobre todo en verano, de estos rayos, sobre todo en las horas que el sol es más fuerte.

Para ello utilizaremos protección solar.

Protectores solares

Sobre los protectores, lo más importante que debemos saber es el significado del Factor de protección (FP). El número que nos indican en los envases (FP-15, FP-20, 30 50, ETC.) corresponde al tiempo que estamos protegidos de quemaduras dependiendo del tipo de piel y de cada persona.

Para pieles claras, estaría indicado un FP-50, al menos 3-5 veces al día. Para pieles oscuras, el FP-30 aplicado igualmente unas 3-5 veces al día, dependiendo siempre y en todos los casos, del tiempo que estemos expuestos al sol.

Es aconsejable no tomar el sol entre las 12 y las 16 horas, ya que es cuando está más próximo a la tierra y sus rayos son más dañinos, incluso si el día está nublado.

No olvidemos proteger también nuestros labios con un FP 15, y nuestras manos con la misma protección que utilicemos para el rostro. Así evitaremos que nos salgan manchas.

Utilizaremos siempre cremas hidratantes con base de agua, tanto en facial como en corporal. Con ello evitaremos tapar los poros.